Volver al blog
Gestión de flotas
30 de octubre de 2026
7 min lectura

Alertas GPS para flotas: cuáles configurar, con qué umbrales y cómo evitar el ruido

Las alertas GPS que de verdad merecen un aviso inmediato en una flota son pocas: desconexión del equipo, movimiento con el contacto quitado, salida de una geocerca y batería del vehículo baja. El resto, como el exceso de velocidad o el ralentí, funciona mejor en un resumen diario o semanal con umbrales bien puestos, porque si cada evento llega como notificación al móvil, en dos semanas nadie las lee. Esta guía repasa cada tipo de alerta, qué umbral tiene sentido, a quién debe llegar y cómo evitar la fatiga de alertas.

MGManuel GómezFundador de Fletaro

Tres tipos de alerta y una regla para decidir

Todas las alertas del GPS para flotas caben en tres grupos. Las de seguridad avisan de que alguien puede estar llevándose o manipulando un vehículo: desconexión del equipo, movimiento con el contacto quitado, salida de una geocerca. Las de coste y conducción miden hábitos que cuestan dinero: velocidad, ralentí, frenazos. Las de cumplimiento recuerdan fechas: ITV, seguro, revisiones. Cada grupo tiene una urgencia distinta, y el error habitual es tratarlos todos igual, con una notificación instantánea al móvil del jefe de tráfico.

La regla para decidir si una alerta merece existir es sencilla: cada alerta debe tener un destinatario con nombre y una acción concreta que esa persona hará al recibirla. «Llamar al conductor», «bloquear el vehículo y avisar a la policía», «pedir cita en la ITV». Si no puedes escribir la acción, la alerta es información, y la información va a un informe, no a una notificación. Aplicar esta regla antes de configurar nada suele reducir las alertas a la mitad, y las que quedan se leen.

Exceso de velocidad: umbrales que no generan ruido

Una alerta de velocidad con un umbral fijo para toda la flota, por ejemplo 120 km/h, no sirve para casi nada: no ve a quien va a 80 por una calle de 50 y salta con cualquier furgoneta que circula legalmente en una autovía en otro país. El umbral útil es relativo al límite de la vía y al tipo de vehículo. El Reglamento General de Circulación fija en autopistas y autovías 120 km/h para turismos, 100 km/h para vehículos derivados de turismo y mixtos adaptables, y 90 km/h para camiones y furgonetas; en carreteras convencionales, 90, 90 y 80 respectivamente. Muchas furgonetas pequeñas figuran en su ficha técnica como derivados de turismo, así que comprueba la categoría de cada modelo.

Para no ahogarte en eventos, añade dos filtros. El primero, un margen sobre el límite, por ejemplo un 10 %, que absorbe la diferencia entre el GPS y el velocímetro. El segundo, una duración mínima, de 30 a 60 segundos por encima del umbral, para que un adelantamiento no cuente como infracción. Con esos filtros, lo razonable es que la velocidad llegue en un resumen semanal por conductor, con el número de excesos y el máximo, y que solo los excesos muy grandes generen un aviso inmediato. El objetivo no es multar al conductor, sino tener datos para una conversación concreta: «la semana pasada hiciste doce tramos por encima de 110 en la A-4».

Movimiento con el contacto quitado y geocercas: menos zonas, mejor elegidas

La alerta de movimiento con el contacto quitado es de las más valiosas en vehículos que deberían estar aparcados: si la furgoneta se desplaza sin que nadie haya dado el contacto, lo más probable es que se la estén llevando en grúa o remolcada, y eso es una llamada inmediata. La otra alerta que cubre la noche y el fin de semana es la salida de la geocerca donde duermen los vehículos. Pero solo funciona si la zona refleja la realidad: si algunos vehículos se van a casa con el empleado o tienen guardias, no los metas en esa geocerca, porque si cada tarde salta el aviso del comercial que vuelve a casa, el equipo aprenderá a ignorarlo y no verá el que importa.

Con las geocercas pasa lo mismo: más no es mejor. Tres o cuatro zonas bien elegidas suelen bastar: la sede o el aparcamiento donde duermen los vehículos, los clientes o almacenes donde quieres registrar llegada y salida, y, si aplica, zonas donde un vehículo no debería entrar. La alerta de salida de la sede es seguridad; la de llegada a un cliente es información para un informe de visitas, no una notificación. En la guía de geocercas para flotas de vehículos tienes ejemplos de cómo dibujarlas y qué evento vigilar en cada una.

Ralentí: el umbral y las excepciones

El ralentí es motor encendido con el vehículo parado, y cuesta combustible sin mover nada. Una alerta útil tiene un umbral de entre 5 y 10 minutos seguidos, lo bastante largo para no saltar en un semáforo o en una retención y lo bastante corto para detectar el hábito de dejar el motor en marcha durante una entrega o una llamada. Como ejemplo hipotético, si un motor gasta alrededor de un litro por hora al ralentí, una hora diaria durante 220 días laborables con el combustible a 1,50 € el litro son unos 330 € al año por vehículo; en una flota de diez furgonetas, 3.300 €.

Hay excepciones legítimas que conviene excluir para que la alerta no pierda credibilidad: vehículos con equipos que funcionan con el motor en marcha (frío, grúas, compresores), días de calor o de frío extremos en los que el conductor espera dentro, o servicios con muchas paradas cortas. El ralentí casi nunca necesita aviso inmediato: funciona mucho mejor como ranking semanal de horas de ralentí por vehículo o conductor, que se revisa en cinco minutos. En la guía de ahorro de combustible en flotas está el resto de palancas para bajar el consumo.

Batería, desconexión y pérdida de señal: las alertas técnicas

La desconexión del equipo es la alerta con más valor de todas: si el localizador deja de recibir alimentación del vehículo y pasa a su batería interna, puede ser una manipulación para robarlo o una avería en la instalación, y en los dos casos quieres saberlo al momento. La batería baja del vehículo se detecta por la tensión cuando el motor está parado: en un sistema de 12 voltios, por debajo de unos 12,2 V en reposo la batería está a media carga o menos y por debajo de 11 V es probable que no arranque. Avisar con un día de antelación evita una grúa y una mañana perdida.

La pérdida de señal necesita un umbral más paciente. Un vehículo en un garaje subterráneo o en una nave puede pasar horas sin cobertura sin que pase nada, así que una alerta a los pocos minutos solo genera falsos positivos; lo razonable es avisar cuando un vehículo lleva muchas horas sin comunicar, y antes si además coincide con una desconexión o con un movimiento con el contacto quitado. Si algún vehículo pierde señal a menudo en el mismo sitio, anótalo como excepción en lugar de mantener una alerta que todos saben que es falsa.

Vencimientos: ITV, seguro y revisiones

Las alertas de vencimientos son las más aburridas y de las más rentables, porque un vehículo con la ITV caducada o sin seguro es una multa segura y, en el caso del seguro, un riesgo enorme si hay un accidente. Aquí no hay umbral que afinar: lo que funciona es un aviso con margen suficiente para pedir cita, por ejemplo 30 días antes, y un recordatorio a 7 días si nadie lo ha marcado como resuelto. Lo mismo para revisiones del fabricante, permisos de conducir de los empleados o contratos de renting que vencen.

El matiz importante es a quién llegan. Los vencimientos no son trabajo del conductor sino de quien gestiona la flota o de administración, y deberían llegar por correo con una lista de lo que vence en las próximas semanas, no como una notificación por vehículo. En la guía de gestión de vencimientos de ITV en flotas tienes el calendario de inspecciones por tipo de vehículo para cargar las fechas correctas desde el principio.

A quién le llegan y cómo evitar la fatiga de alertas

Ordena las alertas en tres canales. Inmediato (notificación al móvil o SMS) solo para seguridad: desconexión del equipo, movimiento con el contacto quitado, salida de la geocerca de la sede, movimiento de un vehículo inmovilizado. Diario por correo para lo operativo: batería baja, vehículos sin comunicar, excesos de velocidad muy grandes. Semanal para los hábitos: rankings de velocidad, ralentí y kilómetros. Y asigna cada canal a una persona: las de seguridad a quien puede actuar de noche, las operativas al jefe de tráfico, los vencimientos a administración. Cuando informes a los conductores de estas alertas, recuerda que la ley de protección de datos exige informarles de forma expresa, clara e inequívoca de la existencia y características del sistema de geolocalización.

Después, mide. Una vez al mes, revisa cuántas alertas ha generado cada regla y en cuántas alguien hizo algo. Una regla que genera cien avisos y ninguna acción tiene el umbral mal puesto o no debería existir. Añade también un tiempo de espera para no repetir la misma alerta del mismo vehículo cada pocos minutos, y revisa los umbrales cuando cambie la flota o la operación. Fletaro, por ejemplo, no vuelve a crear la misma alerta de un vehículo mientras la anterior sigue abierta y resuelve sola la de desconexión cuando el equipo vuelve a tener alimentación, para que el panel muestre lo que sigue abierto y no un historial infinito.

Qué alertas tienes con Fletaro (y qué no)

Fleet GPS (10 €/vehículo/mes IVA incluido, 8,26 € + IVA; instalación por técnico certificado) incluye alertas, geocercas y vencimientos de documentación como ITV y seguro, además de avisos de desconexión del equipo, pérdida de conexión y batería baja del vehículo. Lo que no hace: no todas las reglas de esta guía son configurables al detalle; por ejemplo, el aviso de velocidad usa un umbral fijo y no el límite de cada vía. Te enseñamos en la demo qué puedes ajustar.

Preguntas frecuentes sobre alertas GPS en flotas

Configura solo las alertas que vas a leer

En una demo repasamos qué alertas necesita tu flota y a quién deben llegar, con precios sobre la mesa.

Recibe consejos para tu flota

Suscríbete y recibe artículos, guías y novedades sobre gestión de flotas directamente en tu email.

Sin spam. Puedes darte de baja en cualquier momento.