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Transporte
24 de octubre de 2026
7 min lectura

Tarjeta de conductor del tacógrafo: cómo pedirla, renovarla y qué hacer si la pierdes

La tarjeta de conductor del tacógrafo es la tarjeta con chip, personal, que registra la actividad de cada conductor en el tacógrafo digital; en España se pide a la comunidad autónoma de residencia y dura como máximo cinco años. Si se pierde, la roban o se estropea, hay que pedir la sustitución en siete días naturales y se puede conducir sin ella hasta 15 días, siguiendo un procedimiento concreto. Esta guía explica cómo se solicita y renueva, los plazos exactos y en qué se diferencia de las tarjetas de empresa, taller y control.

MGManuel GómezFundador de Fletaro

Qué es la tarjeta de conductor y qué registra

La tarjeta de conductor es una tarjeta con chip, personal e intransferible, que identifica al conductor ante el tacógrafo digital y guarda su actividad: tiempos de conducción, otros trabajos, disponibilidad, pausas y descansos, los vehículos que ha usado y los países de inicio y fin de cada jornada. El Reglamento (UE) 165/2014 obliga al conductor a usarla todos los días que conduzca un vehículo con tacógrafo digital, desde que se hace cargo de él, y a no retirarla antes de que termine su jornada salvo que esté autorizado o para introducir el símbolo de país tras cruzar una frontera.

Cada conductor solo puede tener una tarjeta válida: la autoridad que la expide debe comprobar que el solicitante no tiene ya otra. Como acompaña a la persona y no al camión, refleja lo que ha hecho ese conductor en cualquier vehículo, incluso de otras empresas. Por eso la empresa debe descargarla como máximo cada 28 días, además de la memoria de cada vehículo cada 90. En carretera, el conductor tiene que poder enseñar su tarjeta junto con los impresos y registros manuales del día en curso y de los 56 días anteriores.

Cómo se pide la tarjeta de conductor en España

La expide la autoridad competente del Estado miembro donde el conductor tiene su residencia habitual, que el reglamento define como el lugar donde vive al menos 185 días por año natural por vínculos personales y profesionales. En España, la gestión corresponde al órgano de transportes de cada comunidad autónoma y se tramita por vía electrónica con certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve; en algunas comunidades, como Madrid, la solicitud se presenta a través de la aplicación de la sede electrónica del Ministerio de Transportes. Se paga una tasa por tarjeta cuyo importe fija cada administración. El reglamento prevé además una tarjeta temporal y no renovable, de 185 días como máximo, que un Estado puede expedir en casos excepcionales a conductores sin residencia habitual en la UE ni en un país del Acuerdo AETR, siempre que trabajen para una empresa establecida en ese Estado.

La documentación habitual para la primera emisión es sencilla: fotografía en color con fondo blanco en formato digital, DNI o NIE (con acreditación de residencia si el domicilio que figura es de otra comunidad) y el permiso de conducir; si es español, la administración lo consulta directamente a la DGT, y si es de otro país de la UE se aporta una imagen. El Reglamento 165/2014 fija que la tarjeta se expida en el plazo de un mes desde que la autoridad recibe la solicitud con toda la documentación. La Comunidad de Madrid, por ejemplo, habla de entre 10 y 30 días hasta recibirla. Si un conductor nuevo empieza a trabajar contigo, pídela con tiempo: no puede conducir un camión con tacógrafo digital sin ella.

Validez y renovación: cinco años y un plazo que conviene adelantar

La tarjeta de conductor tiene una validez máxima de cinco años. Para renovarla, el titular debe pedirlo a la autoridad de su residencia habitual como mínimo 15 días hábiles antes de la fecha de caducidad. Si lo hace en ese plazo, la autoridad está obligada a entregarle la nueva antes de que caduque la antigua. Ojo con los días hábiles: 15 días hábiles son tres semanas largas de calendario, y más si hay festivos por medio. Un conductor cuya tarjeta caduca el 20 de marzo debería tener la solicitud presentada a finales de febrero para ir sobre seguro.

En la práctica, lo razonable es pedir la renovación con un mes o algo más de antelación: algunas comunidades permiten tramitarla desde unos 30 días antes. Para la renovación por caducidad se presenta la misma documentación que en la primera emisión; si cambian los datos, hay que entregar la tarjeta antigua y acreditar el cambio. Un dato que pocos conocen: desde la reforma de 2020, la autoridad puede exigir al conductor que sustituya su tarjeta por una nueva cuando sea necesario para cumplir las especificaciones técnicas, algo relevante con la llegada de los tacógrafos inteligentes. La caducidad, a diferencia de la pérdida, no da derecho a conducir unos días sin tarjeta.

Pérdida, robo o avería: plazos para comunicarlo y para conducir sin ella

Si la tarjeta se pierde, hay que comunicarlo a la autoridad que la expidió (y a la del país de residencia, si son distintas). Si la roban, hay que denunciarlo formalmente ante las autoridades del Estado donde ocurrió. Si se estropea o funciona mal, se devuelve a la autoridad competente. En los cuatro casos, el titular debe solicitar la sustitución en un plazo de siete días naturales, y la autoridad debe facilitar la nueva en los ocho días hábiles siguientes a recibir la solicitud completa. Para el trámite suelen pedir la denuncia en caso de robo o pérdida, un compromiso de devolver la antigua si aparece y la propia tarjeta si está deteriorada.

Mientras tanto, el conductor puede seguir conduciendo sin tarjeta un máximo de 15 días naturales, o más si es necesario para devolver el vehículo a la empresa, siempre que pueda justificar que no puede presentarla o usarla. No basta con conducir sin más: al inicio del viaje tiene que imprimir los datos del tacógrafo y anotar en el impreso su nombre, número de tarjeta o de permiso y firma, y al final del viaje imprimir de nuevo y anotar los periodos no registrados, con sus datos y firma. Esos impresos forman parte de lo que debe llevar a bordo y de lo que la empresa conserva. Si la tarjeta está deteriorada, el conductor la guarda junto con esos registros. Y si una tarjeta perdida aparece después de pedir la sustitución, ya no sirve: hay que devolverla a la administración.

Tarjeta de conductor, de empresa, de taller y de control

El tacógrafo digital reconoce cuatro tipos de tarjeta con permisos distintos. La de conductor registra la actividad de su titular. La de empresa la pide el transportista y sirve para bloquear los datos de sus vehículos, de modo que solo él pueda leerlos, y para descargar la memoria de la unidad del vehículo y verla; sin ella no hay descarga de vehículo posible. La de taller la usan los talleres autorizados para instalar, calibrar y reparar tacógrafos, y su validez no puede superar un año. La de control la usan los inspectores y agentes para acceder a los datos durante una inspección.

Para una empresa de transporte, las dos que hay que gestionar son la de conductor y la de empresa, y las dos caducan. La de empresa se solicita también ante el órgano de transportes de la comunidad autónoma, con el NIF y los poderes del representante si es una sociedad. Si caduca, te quedas sin poder descargar los vehículos en plazo, y eso lleva directamente a los huecos de datos que la inspección sanciona. Cuando un camión sale de la flota, usa la tarjeta de empresa para retirar el bloqueo después de descargar la memoria. Una buena forma de ver cómo encaja esto con el resto de la gestión es la guía de control de flota de vehículos de empresa.

Errores habituales y cómo organizarlo en la empresa

Los errores con la tarjeta de conductor se pagan caros. Usar la tarjeta de otro conductor, no insertarla o insertarla mal es infracción muy grave según la LOTT, con multa de 2.001 a 4.000 €, y lo mismo usar una que no debería usarse porque se expidió un duplicado posterior. Usar una tarjeta tan estropeada que no permita leer los datos se sanciona con 1.001 a 2.000 €. Y conducir con la tarjeta caducada no está cubierto por el margen de 15 días, que solo existe para pérdida, robo, deterioro o mal funcionamiento.

Para evitarlo, lleva un registro con la fecha de caducidad de cada tarjeta de conductor y de cada tarjeta de empresa, con avisos a 90, 30 y 7 días, y pide a los conductores que comuniquen el mismo día cualquier pérdida o fallo. Ten en cuenta que los datos de la tarjeta son datos personales del trabajador, como explicamos en la guía sobre RGPD y datos de los conductores. Si descargas en remoto, el plan Transporte Tacógrafo de Fletaro descarga la tarjeta de cada conductor sin pasar por la oficina, avisa de la caducidad de tus tarjetas de empresa y puede custodiarlas en su card hotel. Consulta las condiciones en precios.

Qué parte de esto cubre Fletaro

El plan Transporte Tacógrafo (13,90 €/camión/mes + IVA, alta e instalación por técnico de 249 € por vehículo, permanencia de 12 meses) descarga en remoto la tarjeta de cada conductor y la memoria del vehículo, con cuenta atrás de los plazos de 28 y 90 días. La tarjeta de empresa puede estar en un lector en tu oficina o en el card hotel de Fletaro por 6 €/mes, con avisos de caducidad a 90, 30 y 7 días. Fletaro no tramita las tarjetas ante la administración ni sustituye el análisis de tiempos (bajo petición, solo señala posibles incumplimientos): eso sigue en manos del conductor, la empresa y su programa de análisis.

Preguntas frecuentes sobre la tarjeta de conductor del tacógrafo

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